Messi ganó el balón de oro 2010. Las alternativas, Iniesta y Xavi, no cabe duda, también lo merecían. Ante el resultado la prensa española ha puesto el grito en el cielo. El Diario As dice que Messi es “bastante” menos sin los otros dos. Marca e incluso El País de España también registran la “injusticia” y hablan del poco peso de España en las urnas. Fuera de España también hay múltiples voces discordantes.
Es cierto, tanto Xavi como Iniesta (especialmente el primero) habrían sido dignos ganadores. También es cierto que todo el mundo reconoce que Messi es, hoy por hoy, el mejor futbolista del mundo. ¿Por qué, entonces, el escándalo? Simple, porque en año de mundial siempre lo gana un jugador del campeón. La excepción es Cruyff que lo ganó en el 74 a pesar de no ser campeón mundial. Y, recordando que hasta 1994 sólo competían por el trofeo jugadores europeos, la regla se mantuvo inalterable.
Cannavaro lo ganó en 2006, recuerdan muchas voces. Ese es precisamente el problema. Ni Cannavaro, ni ningún italiano mereció ganar el balón de oro ese año. Lo ganó el italiano por ser campeón del mundo, pero sobretodo porque fue un año donde los grandes cracks o iban de salida (Ronaldinho, Zidane) o apenas llegaban (Messi y el mismo Cristiano Ronaldo). En consecuencia se otorgó el trofeo a un jugador, bueno, de gran mundial, pero apenas aprobado el resto del año. No fue una gran injusticia porque no había un crack que lo mereciera por meter 60 goles en un año (como Messi en 2010, por ejemplo).
Es de ahí de donde parte la polémica. Darle el balón de oro a un jugador menor en términos relativos fue un error. No dárselo a dos grandísimos jugadores que competían con el que puede llegar a ser uno de los tres grandes magos del fútbol mundial en toda la historia no es un error. Justo ganador Lionel Messi.